En México, las mujeres también son fuerza laboral y económica del país. Es por eso que tiene los mismos derechos laborales que un hombre, los cuales son:
Empleo estable. Contar con garantía de permanencia en el trabajo.
Salario suficiente. Remuneración equitativa y adecuada que le asegure a ella ya. Su familia una vida decorosa.
Condiciones generales de trabajo. Jornada justa de trabajo, descanso, capacitación, derecho de crecimiento profesional, entorno laboral seguro y saludable.
Seguridad social. Protección a las necesidades socialmente reconocidas, como salud, vejez o discapacidades que se proporcionan a las trabajadoras a través de una serie de medidas públicas.
Derechos de equidad de género. Garantizar a las trabajadoras el acceso al empleo en igualdad sustantiva, gozar de un entorno laboral libre de acoso, hostigamiento y/o violencia sexual, física o psicológica.
Libertad sindical. Derecho de asociarse o afiliarse para defensa de los intereses de las trabajadoras en un sindicato.
Derecho de huelga. Acto legítimo de suspensión de labores para ejercer el derecho a mejorar las condiciones de trabajo.
Irrenunciabilidad de derechos adquiridos. Ninguna trabajadora puede ser obligada a renunciar a sus derechos mínimos reconocidos en la ley laboral y/o en el contrato.
Si alguno de estos derechos se te niegan en tu trabajo actual, puedes denunciar y ejercer justicia laboral. Esta se encarga de hacer cumplir las leyes en materia laboral, garantizando sus derechos a través de procedimientos jurídicos.
Escrito por Lilia Gpe. Mancilla Becerra
